La nueva caída de la aprobación presidencial ha sido la noticia de la semana. No es para menos: que ahora solo uno de cada cuatro peruanos apruebe a García, y que ello ocurra justo en el mes en que la economía creció 11.9%, es para los récords Guinness.
Para el Gobierno, se debe a que no comunican bien sus logros. Muchos han llamado la atención sobre que el problema pasa, más bien, porque los logros son bastante escasos en ámbitos clave como la lucha contra la pobreza y la reforma del Estado. Pero me quiero quedar en el tema del "no comunicamos bien" y en cómo, a lo largo de la semana, ello se fue transformando en "de puro austeros, no hemos gastado en publicidad para promocionarnos". Mulder ha sostenido, incluso, que el Ejecutivo debe pedirle al Congreso un crédito suplementario para poder hacerlo.
Aquí sí que entramos en un terreno preocupante de completa desconexión con la realidad. Si justamente acaba de darse una controversia por la asignación de publicidad estatal a Canal 11 y la respuesta fue que no se justificaba la crítica porque solo se le había asignado el 3.98% de los 6 millones 273 mil 231 soles previstos para el año 2008 por la PNP. Esa cifra es solo para TV y en un solo pliego. Hay que multiplicarlo por lo que se viene gastando en todos los demás ministerios desde el año pasado. ¿Necesitan más? Cuidado que tanto autobombo, a todas luces exagerado y prematuro, puede terminar siendo contraproducente.
A ratos, de desvió en desvío y de ruta alterna en ruta alterna, uno se pregunta si no se va a quedar en un punto muerto, sin poder llegar al de destino ni regresar al de partida.
Por su parte, la Policía -con la autoestima en el suelo por la crisis crónica en Interior- está sobreactuando y sobresaturando de efectivos los lugares a donde llegan visitas, confundiendo eficiencia con hacer bulto. Ojo que los policías no crecen en los árboles, así que los están sacando de otros lados y de otras funciones. En los barrios donde no hay hoteles, los ladrones hacen fiesta. Que vivan las cumbres, pero que pasen rápido.