No debiera quedar duda para nadie: el MRTA perpetró abominables actos terroristas. No debemos olvidarlo. Es por eso que tantos peruanos discrepamos de los respetables dirigentes apristas Valle Riestra y Villanueva que, en diversas formas, se han expresado en sentido contrario. Ahora bien, hasta donde sabíamos, el MRTA ya no existía desde su última acción terrorista: la toma de la residencia del embajador del Japón.
Pues, nos informa el Ejército que existe de nuevo desde 2007. ¡Qué preocupante retroceso del Estado peruano en la lucha contra el terror! El gobierno de García nos debe una explicación. (Por cierto, ¿por qué un comunicado del Ejército? Está bien que no haya ministro en Interior, pero se suponía que en Defensa sí había).
Bueno, si el MRTA está de regreso, debe estar festejando. Sin arriesgar nada, han logrado dominar la vida política y tenernos a todos de rehenes, incapaces de poder discutir sobre otra cosa que no sean ellos. El detonante la carta de Aprodeh, con la que, sin duda, metieron la pata hasta el fondo. No porque no condenen al MRTA, cosa que sí hacen, sino porque se oponen con argumentos equívocos a que los incluyan en la lista europea de terroristas. A la luz de los resultados, el error de Aprodeh fue grave. Ha provocado el primer choque público entre grupos de derechos humanos en 25 años y han quedado arrinconados ante la opinión pública. Esto ha sido instigado por extremistas de derecha, pero también por extremistas de izquierda.
Ollanta Humala fue uno de los primeros en pedir su cabeza. No por nada tiene en su pasado temas tan "sensibles" como el Andahuaylazo y Madre Mía. Ahora bien, lo que se está haciendo con Aprodeh excede la crítica política. Declararlos traidores a la patria, querer anularles su inscripción como ONG (¡qué triste papel el de la APCI!), o buscar que les abran proceso penal por apología del terrorismo, son barbaridades que -con la excepción de Cuba-
no se tolerarían en ninguno de los países que vienen a la Cumbre ALC-UE.
Cabe agregar que ni en los peores momentos del gobierno de Fujimori y Montesinos se llegó a estos niveles; y eso que en esa época había crímenes terroristas todos los días. Hay que ser ciego para no darse cuenta de que el tema Aprodeh lo están usando para otros fines. Poderosos personajes del Gobierno -liderados por quienes también se subieron al carro con Fujimori- están aprovechando el pánico para sus venganzas personales (y, de yapa, para deslegitimar el juicio a Fujimori). ¿Chinos de risa con todo este lío? Los fujimoristas y los emerretistas (donde quiera que estén). ¡Vaya resultado!