| Lun. 12 may '08

A la mitad del camino

El inicio es uno de los más notables en toda la historia literaria. A la mitad del camino de su vida, Dante se encuentra perdido en una selva oscura. Allí lo acechan tres fieras (la lujuria, la soberbia y la avaricia).

De pronto, aparece la luz. Es Virgilio, el guía, quien lo va a conducir a un viaje. Es un periplo de aprendizaje, de conocimiento, de revelación. Su verdadera luz, la mediadora con Dios, va a ser una mujer llamada Beatriz.

Cuando Dante escribió el poema había sido desterrado de Florencia. Su amada Beatriz había muerto. Sin patria, sin esperanzas de volver a ver a su amada, solo puede aferrarse al poder de las palabras. Desde esa carencia, escribe uno de los poemas más complejos y conmovedores, quizá el más grande de todos. De entre sus muchos versos, recuerdo brevemente dos: la evocación de "un lugar mudo de luz" y la descripción del cielo del Purgatorio, "dulce color de oriental zafiro".

A los setecientos años de su publicación, una universidad peruana, la Universidad del Pacífico, acaba de publicar el volumen La divina comedia. Voces y ecos. Los ensayos de Joaquín Barceló, Giuliana Contini, Carlos Gatti, Marco Martos y Jorge Wiesse examinan aspectos del poema y su influencia en otras obras contemporáneas.

Todos los ensayos son brillantes. La profesora Contini narra una anécdota de Primo Levi. En una ocasión, mientras los prisioneros de un campo de concentración eran humillados con una sopa aguada, Levi memorizó un pasaje de Dante. Según Levi, hubiera querido ofrecerle los versos a sus compañeros para que, en medio de esa humillación, pudieran abrirse al conocimiento de lo que es el hombre realmente.

El hecho de que este volumen esté dedicado al profesor Carlos Gatti me emociona. He sido su alumno siempre. La deuda que un alumno tiene con un profesor es infinita, impagable. Solo con los grandes maestros, la gratitud es una pasión. En diferentes aulas y épocas, el profesor Gatti nos enseñó a tener una actitud respecto de los libros, que nos permitiera traspasar su belleza y sabiduría a nuestra vida.

Para él, leer siempre ha sido un compromiso con todo lo que el arte pueda transferirnos. Creo que siempre insistió en que no hay otro modo de leer sino asumiendo esa energía que conecta las obras con la vida y con nuestra vida. Este libro, una vez más, nos lo recuerda.




EDICIONES ANTERIORES



Cerrar