En lo que podría interpretarse como un nuevo gesto de rebeldía de su parte, los gobiernos regionales de Puno y de Tacna realizarán, esta semana, un nuevo proceso de evaluación docente, distinto del desarrollado por el Gobierno central, en un intento por cubrir los cientos de plazas que permanecen vacantes luego de que el 95% de los maestros fuera desaprobado en la prueba nacional del 9 de marzo.
La medida contraviene el acuerdo al que llegaron, el 19 de febrero, los presidentes regionales y el Ejecutivo, en el que los primeros reconocieron que el Ministerio de Educación es la única institución que puede dictar las políticas nacionales en materia educativa, específicamente en lo relacionado a la contratación de profesores.
Sin embargo, al mismo tiempo parece ser la mejor manera que han encontrado de resolver la complicada situación en que quedaron ambas regiones -así como el resto del país- tras los desastrosos resultados del examen nacional, ya que necesitan cubrir, con urgencia, las plazas docentes que continúan vacantes.
DISCUTIDA SALIDA.
En Puno, donde solo un maestro obtuvo una nota superior a 14 y solo 363 sacaron más de 11, el presidente regional, Hernán Fuentes, señaló a Perú.21 que la Dirección Regional de Educación está evaluando varias alternativas -entre ellas, contratar a los que obtuvieron menos de 11- pero que, para él, la más viable es organizar un examen regional que se lleve a cabo en los próximos días.
"Este problema lo ha creado el Gobierno. Nosotros íbamos a hacer nuestro examen, pero el Ministerio de Educación nos puso muchos obstáculos", se quejó. Fuentes precisó que, en su región, los negativos resultados de la prueba nacional han dejado aproximadamente 2,300 plazas docentes pendientes de ser cubiertas.
"YO YA CUMPLÍ".
En Tacna, el presidente regional, Hugo Ordóñez, informó que hoy se oficializará la convocatoria a una nueva evaluación docente, en la que participarán los aproximadamente 1,100 profesores de su región que no se inscribieron para tomar parte de la evaluación nacional.
En Tacna había 600 vacantes para maestros contratados pero, según los resultados difundidos por el Ministerio, en esa región apenas 91 aprobaron, por lo que hay unas 500 plazas que necesitan ser cubiertas.
"Yo ya cumplí con lo que mandaba el Ministerio de Educación. Ahora tengo que asumir mi responsabilidad, porque ¿qué hago si no tengo profesores?", declaró a este diario.
Después de algunas evasivas, Ordóñez admitió que esta prueba regional deberá ser menos exigente que la que tomó ESAN el 9 de marzo, pues, de otra manera, no se podía garantizar que un número suficiente de maestros la aprobase.
¿CONTRATAR A LOS JALADOS?
Mientras Puno y Tacna pretenden resolver la situación a espaldas de las disposiciones del Gobierno, el presidente regional de Junín, Vladimiro Huaroc, descartó seguir ese camino, pues recordó que los gobiernos regionales se comprometieron con el Ejecutivo a llevar adelante un proceso coordinado.
Empero, sí consideró como una posible salida contratar a docentes que hayan obtenido menos de 11 en la evaluación nacional, alternativa que -según una versión periodística- ya habría sido adoptada, oficialmente, por el Ministerio de Educación. "Va a ser un mal necesario, un remedio a mano, pero no tenemos otra opción. De lo contrario, no habría maestros suficientes", manifestó.